Estas son las partes de la cerradura de una puerta

diciembre 11, 2025

Las cerraduras son uno de los mecanismos de seguridad más importantes de cualquier vivienda o negocio. Sin embargo, pocas personas saben realmente cuáles son las partes de la cerradura de una puerta, cómo funciona cada una o qué elementos influyen en la seguridad general de la vivienda o local.

Conocer estas piezas no solo te ayuda a identificar fallos, sino también a elegir una cerradura de mayor calidad o a saber cuándo llamar a un profesional. En esta guía te explicamos de forma clara todas las partes, su importancia y en qué se diferencian las partes de una cerradura de puerta interior frente a las de una puerta exterior.

¿Cuáles son las partes de una cerradura de puerta?

Una cerradura es un mecanismo compuesto por múltiples piezas que trabajan juntas para garantizar el cierre, la apertura y la seguridad. Por eso, todas las piezas deben estar en buen estado y ser revisadas cada cierto tiempo para evitar posibles peligros o emergencias futuras. Estas son las mejores cerraduras según los expertos.

A continuación, desglosamos las partes de cerradura de una puerta más importantes y su función:

El bombín o cilindro

El bombín, también llamado cilindro, es la pieza principal donde se introduce la llave. Dentro de él se encuentran los pistones que se alinean al insertar la llave correcta, permitiendo el giro y la activación del mecanismo.

Existen bombines básicos y otros de alta seguridad (antibumping, anti-extracción y anti-taladro). La calidad del cilindro es uno de los factores que más influye en la seguridad de la puerta.

Te dejamos esta guía con los mejores cilindros de seguridad.

El rotor o núcleo

El rotor es la parte interna del bombín que gira cuando la llave correcta está introducida. Transmite este movimiento al resto del mecanismo para que el pestillo y la falleba se accionen.

Si la llave entra pero no gira, normalmente el problema está en esta pieza: desgaste, suciedad o fallo de alineación interna.

El cuerpo de la cerradura

El cuerpo es la estructura metálica que contiene y protege todas las partes de la cerradura internas: pestillo, palanca, placa, muelles y mecanismos de accionamiento.

Su resistencia es fundamental, ya que debe soportar el uso diario y posibles intentos de forzar la cerradura mediante palanca o golpeo.

El resbalón o pestillo

El resbalón permite cerrar la puerta simplemente empujándola. Al accionar la manilla, el pestillo se retrae hacia el cuerpo de la cerradura.

Es muy común en puertas interiores, pero también aparece en exteriores como mecanismo auxiliar de cierre rápido.

La palanca o falleba

La falleba es la pieza que se desplaza para cerrar la puerta completamente cuando se gira la llave. A diferencia del pestillo, solo puede accionarse mediante el bombín.

Esta parte de la cerradura de una puerta es crítica en la seguridad, ya que es el que mantiene la puerta fijada al marco.

El picaporte

El picaporte es el mecanismo interno que conecta la manilla con el pestillo, permitiendo que al presionar la manilla el resbalón se retraiga.

En puertas interiores, el picaporte es una de las piezas que más sufre desgaste por el uso constante.

La bocallave o embellecedor

Es la pieza visible que rodea el hueco donde se introduce la llave. Protege la entrada al bombín y mejora la estética de la puerta.

En modelos avanzados, esta parte de la cerradura puede tener funciones antimanipulación.

El escudo protector

El escudo es una de las piezas más importantes de una cerradura para la seguridad. Se coloca sobre el bombín para protegerlo frente a técnicas de robo como taladro, extracción o rotura.

Los escudos acorazados son indispensables en puertas exteriores y una gran diferencia respecto a las partes de una cerradura de puerta interior, que casi nunca los incluyen.

La manilla o pomo

La manilla o pomo permite accionar el pestillo para abrir y cerrar la puerta. Puede ser fijo, móvil o giratorio.

En puertas interiores suele tener un papel principalmente funcional y decorativo. En exteriores debe ser robusto y resistente al uso y al clima.

La placa frontal

La placa frontal es la pieza metálica visible en el canto de la puerta donde se atornilla el cuerpo de la cerradura.

Sirve para fijar el mecanismo y asegurar que el pestillo y la falleba encajan correctamente en el marco.

La cerradura empotrada vs. de sobreponer

Estas son las principales diferencias entre estos tipos de cerraduras para puertas:

Cerradura empotrada:

  • Va integrada dentro de la madera de la puerta.
  • Es más estética y habitual en viviendas modernas.
  • Se usa tanto en puertas interiores como en exteriores.

Cerradura de sobreponer:

  • Se instala externamente sobre la superficie de la puerta.
  • Es común en puertas antiguas o metálicas donde no se puede encastrar una cerradura.
  • Suele ser más visible y voluminoso el mecanismo, pero también muy resistente.

Ambos tipos de cerraduras para puertas incluyen las mismas partes básicas, pero su instalación cambia según el tipo de puerta y el nivel de seguridad requerido.

Partes de una cerradura de puerta interior: ¿en qué se diferencian de las exteriores?

Las partes de una cerradura de puerta interior suelen ser más simples, ya que su función principal no es la seguridad, sino permitir privacidad y un cierre cómodo.

Diferencias clave en las partes de la cerradura de puerta interior frente a las de puerta exterior:

  • Normalmente no llevan escudos de alta seguridad.
  • Su bombín puede ser más sencillo o incluso inexistente (en cerraduras de pomo o baño).
  • El pestillo es más ligero y fabricado para un uso algo más moderado.
  • El cuerpo de la cerradura puede ser algo menos robusto.

En exteriores, por el contrario, todos los componentes deben soportar ataques, desgaste, clima y un uso más intensivo.

¿Qué partes influyen realmente en la seguridad de una cerradura?

Aunque todas las piezas son importantes, estas determinan el nivel de protección:

  • Bombín o cilindro: Es el componente más atacado por ladrones.
  • Escudo protector: Imprescindible para evitar taladros o extracciones.
  • Falleba o palanca: Asegura el cierre completo de la puerta.
  • Cuerpo de la cerradura reforzado: Evita que el mecanismo ceda ante golpes o forzamiento con palancas.

Una puerta con un cilindro básico y sin escudo es muy vulnerable, incluso si la puerta en sí es resistente.

¿Cómo funciona internamente una cerradura?

Aunque desde fuera parezca un mecanismo sencillo, el funcionamiento interno de una cerradura es un sistema preciso donde cada componente cumple un rol específico. Entender cómo interactúan las partes de la cerradura de una puerta ayuda a identificar fallos, mejorar la seguridad y saber cuándo es necesario sustituir una pieza:

1. La llave activa el bombín o cilindro

Al introducir la llave, los pistones del bombín se alinean y permiten que el rotor gire. Si no coincide, la cerradura no se mueve.

2. El rotor transmite el movimiento al mecanismo interno

Cuando el núcleo gira, envía el movimiento al cuerpo de la cerradura, activando los componentes internos que abren o cierran.

3. El pestillo o resbalón se retrae

En modo apertura, el resbalón se recoge hacia adentro, permitiendo que la puerta se abra sin resistencia.

4. La palanca o falleba bloquea o desbloquea la puerta

Al girar la llave, la falleba se desplaza: cuando sale, la puerta queda cerrada; cuando se retrae, queda abierta.

5. El escudo protector y la bocallave facilitan la apertura exterior

El escudo protege el cilindro contra ataques, mientras que la bocallave guía la llave y protege la madera de la puerta.

6. La manilla o pomo acciona el resbalón

Bajar la manilla retrae el pestillo y permite abrir sin llave.

7. La placa frontal fija el mecanismo a la puerta

Mantiene la cerradura alineada y firme, asegurando que pestillo y falleba encajen correctamente en el marco.

¿Cuándo cambiar alguna de las partes de la cerradura?

Debes sustituir algún componente cuando notes que:

  • la llave entra o gira con dificultad.
  • el pestillo no encaja correctamente en el marco.
  • el bombín está desgastado, flojo o se mueve.
  • el escudo está deteriorado por clima o intentos de manipulación.
  • el picaporte falla o la manilla se hunde.
  • la cerradura hace ruido o se atasca con frecuencia.

Además, te recomendamos cambiar la cerradura y el bombín cada cierto tiempo como medida preventiva ante futuros desgastes o intentos de intromisión. Cuanto más actualizado esté, más difícil es que te encuentres una cerradura atascada o, peor, una visita no deseada.

¿Necesitas revisar o sustituir alguna parte de la cerradura de la puerta? Contacta con un cerrajero profesional

Manipular una cerradura sin conocimientos puede causar daños mayores o inutilizar el mecanismo. Por eso, si notas fallos en cualquiera de las partes de la cerradura de la puerta, lo más recomendable es contactar con un cerrajero profesional.

En Cerrajeros Reyes 24 Horas revisamos, reparamos e instalamos cerraduras completas o parciales, tanto en puertas principales como en puertas interiores, garantizando un montaje correcto con componentes de máxima calidad para mejorar la seguridad y prolongar la vida útil del mecanismo.

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